“Empecé con una máquina de café en una planta de logística”
El operador administra hoy seis equipos entre café y snacks, distribuidos en dos plantas industriales y una terminal de ómnibus del conurbano. Cuenta que la primera máquina la instaló en la sala de descanso de una empresa donde trabajaba un conocido, negociando un porcentaje fijo mensual con la administración del edificio a cambio del espacio y la energía eléctrica.
Sobre la diferencia entre café y snacks, comenta que la máquina de café tiene una base de usuarios cautiva durante la semana laboral, pero cae fuerte los fines de semana y en enero, cuando bajan las dotaciones de personal. La de snacks, en cambio, mantiene un piso más parejo durante todo el año porque convive con público de paso en la terminal.
Sobre los trámites, recuerda que tuvo que tramitar la habilitación comercial a nombre de su monotributo y presentar la libreta sanitaria para el equipo de bebidas, un requisito que varió según el municipio donde se instaló cada máquina.